PENFLURIDOL - Precauciones y advertencias

Se recomienda la administración simultánea de otros psicotrópicos en pacientes agresivos, debido a que penfluridol no posee efecto sedante. Se aconseja administrar con cautela a los pacientes con disfunción hepática, así como a pacientes epilépticos, ya que disminuye el umbral de las crisis convulsivas. Se recomienda reducir a la mitad la dosis inicial normal en los pacientes ancianos, ya que éstos son especialmente sensibles a los efectos extrapiramidales de penfluridol. La eficacia y seguridad de esta droga no ha sido estudiada en niños menores de 12 años. El tratamiento con penfluridol deberá ser interrumpido por la aparición de la discinesia tardía, sobre todo si se trata de pacientes de más de 50 años. Este síndrome se caracteriza fundamentalmente por movimientos rítmicos e involuntarios de la lengua, cara, boca y maxilares, y el riesgo de aparición aumenta aparentemente con la edad y con la dosis de penfluridol administrada, especialmente en la mujer. Las manifestaciones persisten en forma permanente en algunos casos y, hasta el momento, no se conoce ningún tratamiento eficaz. En algunos casos, fue posible evitar la instalación del síndrome de discinesia tardía al interrumpir la administración. Los pacientes que conduzcan vehículos u operen con maquinaria peligrosa deben ser advertidos de la posibilidad de sufrir mareos o alteraciones del estado mental, sobre todo durante el primer día del tratamiento. Tanto durante el embarazo como la lactancia, penfluridol debe ser administrado sólo en aquellos casos en los cuales el beneficio para la madre supere los riesgos a los que está expuesto el bebé.