KENDOLIT-T


Tabletas


 
KENDOLIT-T - PRECAUCIONES GENERALES
Aparato digestivo: En pacientes sin sintomatología previa puede presentarse irritación gastrointestinal, hemorragia digestiva, úlcera y/o perforación, debido a que ketorolaco puede lesionar la mucosa gastroduodenal. El riesgo de presentar alguna de estas complicaciones es mayor en ancianos y en pacientes debili­tados, aumentando la incidencia y la gravedad de estas complicaciones digestivas de acuerdo con el aumento de la dosis y la duración del tratamiento. Riñones: Como ocurre con otros AINEs, KENDOLIT*-T debe utilizarse con precaución en pacientes con insuficiencia renal o antecedentes de nefropatía, al tratarse de potentes inhibidores de la síntesis de prostaglandinas. Igualmente, se han observado casos de toxicidad renal en pacientes hipovolémicos con reducción del flujo sanguíneo renal, en los que las prostaglandinas renales son importantes para mantener la perfusión renal. Los pacientes con mayor riesgo de padecer esta complicación son los que ya presentan un deterioro de la función renal, hipovolemia, insuficiencia cardiaca o insuficiencia hepática, así como los ancianos y los que están con tratamiento diurético. Si se presenta esta complicación, después de suspender el tratamiento con KENDOLIT*-T, la función renal suele regresar a sus valores previos. Reacciones anafilácticas y anafilactoides: Reacciones de anafilaxia, broncospasmo, eritema facial, exantema, edema laríngeo, angioedema e hipertensión arterial pueden presentarse tanto en pacientes con antecedentes como sin antecedentes de hipersensibilidad al ketorolaco, al ácido acetilsalicílico o a otros AINEs. También pueden presentarse estas reacciones adversas en pacientes con antecedentes de angioedema, asma bronquial y pólipos nasales. Debido a que algunas de estas reacciones anafilactoides pueden ser mortales, hay que extremar las precauciones si se usa ketorolaco en pacientes con estos antecedentes. Efectos hematológicos: El ketorolaco inhibe la agregación plaquetaria, disminuye la concentración de tromboxano y alarga el tiempo de sangrado, pero a diferencia de la acción prolongada del ácido acetilsalicílico, la función plaquetaria regresa a la normalidad 24 a 48 horas después de suspendido el tratamiento. Por todo ello, hay que usarlo con extrema precaución en pacientes con trastornos de la coagulación, que están con tratamiento anticoagulante o que se han sometido a cirugía, ya que también se han observado hematomas postquirúrgicos y hemorragias de las heridas operatorias, de ahí que hay que tener presente este riesgo en pacientes donde la hemostasia es esencial, como los procedimientos de resección prostática, amigdalectomía y cirugía estética. Ancianos: En general, los pacientes mayores de 65 años son más propensos a presentar algún evento adverso, de ahí que se recomiende utilizar las dosis más bajas de ketorolaco. Retención de líquidos: En pacientes con hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca u otros padecimientos cardiovasculares, hay que llevar un buen control de líquidos, ya que se han observado casos de retención hídrica, hipertensión arterial y edema cuando fueron tratados con ketorolaco. Capacidad para manejar vehículos y máquinas: Algunos pacientes pueden presentar somnolencia, mareo, vértigo, insomnio o depresión durante el tra­ta­miento. KENDOLIT* T no debe ser usado concomitantemente con otros AINEs.